Sus arriesgadas hazañas estuvieron en los titulares nacionales, pero Shell Simmons era un innovador y empresario de corazón. Si bien vivía de la aviación, sus amigos y colegas decían que tenía "los pies sobre la tierra". Muy conocido por sus osados rescates y sus misiones de caridad sin embargo fue elogiado como una persona que "no le interesaba el heroísmo sino que sólo hacía lo que consideraba era correcto".
Shell Simmons (fotografiado alrededor del año 1980 en un ágape en honor a sus primeros trabajos) fue un piloto rural pionero de renombre legionario quien fundó una de las aerolíneas que constituye la actual Alaska Airlines.
"Shell frecuentemente decía, que no deseaba ser idealizado como un piloto de misericordia," Jim Johnson, emérito vice presidente senior de Alaska Airlines, expresó en el funeral de Simmon en noviembre de 1994 en Juneau. "Las misiones audaces eran para él una faceta más de la profesión".
Ciertamente, se encuentra en Simmons mucho más que actos heroicos. Fue un experto empresario de alto nivel quien colaboró en hacer de una flota con un único avión, una de las principales aerolíneas regionales. Debido a su espíritu innovador, perfeccionó los diseños de la hidroaviación, el rendimiento del motor. También jugó un papel importante en el logro de la aprobación de los aterrizajes de instrumento en Sitka y vuelos nocturnos en Juneau.
En conclusión, su aporte a Alaska Airlines, el estado de Alaska y la aviación comercial fue inmensa.
La más gloriosa de las hazañas de Simmons fue el rescate en 1938 de los tripulantes del barco de carga Patterson que encalló en una tormenta cerca de Cape Fairweather, una de las playas más inaccesibles en la costa de Alaska. Los aviones de la Marina y los barcos de la Guardia costera no podían llegar a los 18 sobrevivientes debido a las inmensas olas y a los temporales de viento y nieve.
Después de dos semanas en que la situación ya era desesperante, Simmons decidió actuar por su cuenta. "Para nuestro espanto y estupor", expresó uno de los sobrevivientes. Simmons aterrizó su hidroavión sobre el oleaje agitado, rescató a dos de los marineros más débiles y a un cazador al que utilizó para guiar al resto 15 millas hacia la costa, donde un barco pudiera alcanzarlos. Simmons fue laureado en toda la nación. Siempre reacio a ser el centro de atención, minimizó sus acciones expresando "fue sólo trabajo".
"Para entender completamente su humildad, necesita saber que cuando él realizó el rescate de Patterson, aún estaba recuperándose de las heridas sufridas en un accidente ocurrido tres meses antes", dijo Johnson cuyos 42 años de carrera en aviación comenzaron en Alaska Coastal Airlines de Simmons. "En aquel accidente, Shell se sumergió en el agua repetidas veces antes de salvar finalmente a un pasajero atrapado". La memoria de aquel incidente, causado por desperfectos en la tubería de combustible, permanecieron con Simmons por el resto de su vida en las cicatrices de sus manos y su rostro.
El segundo nombre de Simmons parecía ser Aventura. A la edad de 16, abandonó la escuela para ser estibador en un buque de carga hacia Oriente. Tres años después, trabajó como camionero en Ketchikan, estudió ingeniería eléctrica en Los Angeles y trabajó como electricista en la Mina Alaska-Juneau.
Luego, al abandonar la mina, navegó con un amigo 2,100 millas río abajo por el Yukon en un bote a remo de 14 pies. Esto indirectamente lo condujo a su carrera de aviador. Cuando desembarcaron en el Ártico, consiguió un trabajo en el proyecto de construcción en una pista de aterrizaje. Allí pudo entender a estos bichos voladores observando a Noel Wien y a otros aterrizar en la pista sin terminar.
Simmons regresó a la casa de su infancia en el Valle Yakima de Washington en el año 1929 para tomar clases de aviación. Luego de ello, regresó a su trabajo en la mina y al mismo tiempo, empezó con un amigo a reparar aviones y de esta manera a perfeccionar sus habilidades de vuelo. Trabajó para la aerolínea Juneau en el año 1934 pero, poco tiempo después, el avión que tenía asignado se averió en una tormenta y los dueños no pudieron solventar su reparación. Le vendieron lo poco que quedaba de él a Simmons por $1. Inmediatamente logró reunir entre los inversionistas locales los fondos necesarios para financiar la reparación y una nueva aerolínea. Así nació Alaska Air Transport.
Simmons trabajó incansablemente, volaba de noche, distribuía correo y pavos de navidad a los mineros y hasta transportaba al alguacil de Juneau a un tiroteo. En el verano, volaba 16 horas por día. Fue el primer piloto comercial durante todo el año en el sudeste de Alaska.
En épocas de crisis, aceptó acciones en lugar de salario, lo que hizo que un escritor describiera a Simmons y a su atuendo desgastado como a "la imagen de la pobreza en vuelo". Pero, los negocios crecieron y su cantidad de aviones también. En 1939, él y un competidor Alex Holden de la línea Marine Airways, se unieron para crear Alaska Coastal Airlines.
En 1962, Alaska Coastal se fusionó con Ellis Airlines con base en Ketchikan para constituir la aerolínea programada más grande que operaba exclusivamente con anfibios. Cinco años más tarde, se fusionó con Alaska Airlines trayendo a Simmons y a sus socios Bob Ellis y Ben Benecke como miembros de la junta de directores. Simmons trabajó en la junta por 13 años y fue nombrado director emérito en 1981.
Simmons murió a la edad de 86 y fue precedido por su esposa Bea y su único hijo Shelby.